Otra investigación educativa y social es posible

La investigación educativa y social ha transitado por caminos que no parecen haber avanzado demasiado en su necesidad de generar transformaciones en los ámbitos en los que actúa, enquistándose a menudo en caminos ya trillados, cuando no cerrados, o en debates estériles en tanto que solo apuntan a cuestiones programáticas y protocolarias. Las coyunturas políticas y sociales, por otro lado, pareciera que nos abocan siempre a situarnos en el terreno de la instrumentalización, el oportunismo y la estandarización. Lo cual a menudo viene acompañado del sometimiento a modelos positivistas hegemónicos, que pueden ser más fácilmente controlables desde los sistemas políticos y por el mercado. Podemos decir que estamos sometidos a una lógica procedimental y protocolaria, con poco interés en las cuestiones de sentido que afectan a los posicionamientos ontológicos, epistemológicos, metodológicos y éticos.

Ante esta situación, REUNI+D hace una apuesta por pensar la investigación desde otras lógicas que nos permitan reflexionar sobre dónde nos situamos, tanto en el campo del conocimiento, como de la práctica de la investigación, las políticas públicas, la concepción del sujeto, de la sociedad y de las relaciones. En los últimos años estamos asistiendo a la aparición de nuevas perspectivas que avanzan por otros derroteros, o que reformulan algunas de las más conocidas generando una profunda transformación, fruto de la necesidad de reconsiderar el sentido profundo de investigar en educación y en el ámbito social.


REUNI+D hace una apuesta por pensar la investigación desde otras lógicas que nos permitan reflexionar sobre dónde nos situamos.

En la obra que ahora presentamos, “Caminos y derivas para otra investigación educativa y social”, pretendemos ofrecer una visión compleja y diversa de estas “derivas” de la investigación, que nos permitan pensar nuestras posiciones  desde una reflexión de sus fundamentos y consecuencias. Derivas entendidas como caminos que se abren, posibilidades que se ofrecen y decisiones desde las que avanzar. En este sentido, nos desvinculamos del debate estéril sobre los métodos para proponer una discusión en profundidad acerca de los tres grandes ejes sobre los que articulamos esta obra: Las onto-epistemologías emergentes, las propuestas metodológicas que las acompañan, y las cuestiones éticas implicadas, junto con los procesos de evaluación, divulgación y responsabilidad social de la investigación.

En el primer bloque, que subtitulamos, “De aquello que no se puede separar”, presentamos siete trabajos orientados a poner de manifiesto los cambios profundos que están teniendo lugar como consecuencia de una reconfiguración de los modos de entender lo social, lo personal, lo político, la realidad y el sujeto. Ante una epistemología positivista, esencialmente extractiva, planteamos algunas de las transformaciones que se están produciendo en el conocimiento educativo y social. Estas perspectivas vienen marcadas por posicionamientos que avanzan más allá de la estandarización capitalista, patriarcal y occidental, que ha centrado la investigación hegemónica en el pensamiento de la modernidad. Estas derivas vienen nombradas, de acuerdo a los movimientos que representan, como posontologías, poshumanismos, nuevos materialismos, investigación poscualitativa, perspectiva decolonial, el giro feminista y el giro inclusivo. Implícitamente, por su propia denominación, contienen un cuestionamiento de tradiciones previas, que se pretendieron transformadoras, pero que quedaron ancladas en la ortodoxia institucional. De acuerdo a estas perspectivas alternativas se entiende que es posible pensar otros fundamentos para investigar que nos sitúen ante otra comprensión de la realidad que podríamos calificar de más compleja, más solidaria, más relacional, más global y más transformadora. La cual toma en cuenta las tensiones fundamentales que están planteándose en la sociedad actual: género, clase, etnia, naturaleza, técnica, diversidad…


Estas perspectivas vienen marcadas por posicionamientos que avanzan más allá de la estandarización capitalista, patriarcal y occidental.

El segundo bloque, “Perspectivas metodológicas”, presenta un panorama amplio de otras formas de hacer investigación, que toman en cuenta los fundamentos anteriores; por tanto, que consideran otra participación de los sujetos, otros sistemas de relaciones, otras estrategias y otros focos emergentes que implican procesos diferentes. En este sentido, se revisan algunas propuestas con recorridos más amplios junto con otras más recientes, si bien tienen en común una apuesta por procesos más democráticos, estrategias más horizontales, una participación más paritaria de los sujetos investigados, un descentramiento de los protocolos a favor de procesos más abiertos y emergentes, etc. Sus ocho capítulos transitan por caminos diversos que abren un abanico de posibilidades, en algunos casos con propuestas más estructuradas y asentadas, como la perspectiva socio-cultural y la investigación basada en diseño; en otros casos se presentan propuestas centradas en los sujetos y en diseños emergentes, como es el caso de la investigación participativa y colaborativa, la investigación basada en las artes o la investigación narrativa y biográfica; por último, los otros capítulos atienden a nuevas realidades que están configurando los ámbitos de lo educativo y lo social y que implican nuevas estrategias y procedimientos o repensar alguno ya existente. Este es el caso de la etnografía en la era de lo (pos)digital, la investigación en tecnologías educativas o las nuevas ciudadanías fruto de las condiciones sociopolíticas actuales.

El tercer bloque, “Ética, evaluación, divulgación y responsabilidad de la investigación”, intenta dar un paso más en la consideración de la investigación como un proceso social, político y moral. No se puede eludir el sentido de lo que hacemos para los procesos de cambio educativo y social, para la vida de las personas o para la consecución de una sociedad más justa, equitativa, libre y solidaria. Este bloque replantea estas cuestiones, atendiendo, por supuesto, a los modelos sociales que están configurando y transformando nuestra realidad educativa y social. Procesos de los que no están ajenas las estrategias de divulgación y valoración, en los que se juega, no solo nuestro prestigio profesional, sino fundamentalmente la posibilidad de ser parte de los procesos de cambio y transformación, en los que la investigación debe y puede estar presente.


No se puede eludir el sentido de lo que hacemos para los procesos de cambio educativo y social.

En síntesis, ofrecemos una obra colectiva que abre un debate nuevo en la literatura en castellano, que pretende cambiar los focos de reflexión, de discusión y de acción en ámbitos tan sensibles como la educación y los procesos sociales. Un debate que nos permita mirarnos como actores de un mundo en transformación, y no solo como espectadores de una realidad que nos pasa por delante.

 

 

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Alicia C. Guzmán dice:

    Esta propuesta parecería marcar un corte epistemológico ante la avanzada del neoliberalismo para detener y ritualizar la produccion en investigación educativa.

  1. julio 22, 2020

    […] Origen: Otra investigación educativa y social es posible – REUNI+D […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *