¿Cómo y dónde aprenden los jóvenes universitarios? Concepciones, estrategias, tecnologías y contextos en sus trayectorias de aprendizaje (TRAY AP)

Hoy en día, muchos de los jóvenes que estudian en la universidad son considerados como “post Siglo XX” (McCrindle y Wolfinger, 2011). No solo porque nacieron después de Internet y la WWW, en un mundo cada vez más digital, sino porque han crecido en un contexto social, político, económico y tecnológico VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). Los jóvenes universitarios tienen presencia en movimientos de reivindicación social y al mismo tiempo se muestran más temerosos y conservadores (Haidt y Lukianoff, 2019). Estos jóvenes, que son considerados los primeros Homo Globalis o ciudadanos del mundo (Broennimann, 2017), han crecido conectados a entornos virtuales y con acceso a más información que los de cualquier otra generación (Seemiller y Grace, 2017).

Estas condiciones han hecho que, en esta generación, que es digital de nacimiento, los jóvenes utilicen formas de comunicación y de búsqueda de información multimodales, dando preferencia a plataformas de contenido no textual. En la misma línea, han demostrado preferir el rol de observadores, que buscan ejemplos prácticos reales antes de aplicar sus aprendizajes. También manifiestan la necesidad de comprender dicha aplicabilidad para implicarse en el proceso. Por otro lado, muchos de ellos muestran  interés en los asuntos de justicia social, han demostrado ser mucho más receptivos a temas de identidad de género  y, recientemente y cada vez con más fuerza, a los temas ambientales y de cambio climático. Pero, como indica Livingstone (2017), muchas de las interpretaciones que se hacen de estos datos generacionales pueden llevar a conclusiones apresuradas, especialmente en relación con el uso de tecnologías digitales por parte de los jóvenes.


Por tanto, es necesario entenderlos, profundizar y comprender los cambios que se están dando en relación con el sentido que otorgan al aprender y al conocer en la universidad y más allá.

Fotografía de Clara Urquiza.

Todo ello teniendo en cuenta los posibles problemas de dispersión, superficialidad  y las adicciones promovidas por las tecnologías persuasivas. Por eso es por lo que nos planteamos realizar una investigación que ofreciera modos de comprensión a las preguntas ¿cómo aprenden los jóvenes dentro y fuera de la universidad? ¿Cuáles son sus concepciones, estrategias y contextos, así como el papel de las tecnologías analógicas y digitales, en sus procesos de aprendizaje?

Para responder a estas cuestiones se  requiere, como han planteado Erstad y Sefton-Green (2012) y  Jornet y Erstad (2018), centrar el foco de la investigación en el seguimiento individualizado de las trayectorias de aprendizaje de los jóvenes.  Esta invitación nos llevó a plantear el proyecto ”Trayectorias de aprendizajes de jóvenes universitarios: concepciones, estrategias, tecnologías y contextos (TRAY-AP)”.


Al hacerlo, hemos visto que no solo es  un campo insuficientemente explorado sino que  se relaciona directamente con nuestro trabajo como docentes universitarios.

Lo que nos lleva  a tratar de profundizar y comprender los cambios que se están dando en los jóvenes universitarios en  relación con el sentido que le otorgan al aprender y al conocer, las estrategias que utilizan para transitar  entre estudiar  y aprender y a las contexturas de aprendizaje (Jornet y Erstad, 2018)  por las que transitan dentro y fuera de la Universidad.

Para favorecer nuestros modos de comprensión el proyecto TRAY-AP se ha planificado y  llevado a cabo desde un posicionamiento ontoepistemológico, metodológico y ético inclusivo (Nind, 2014) y basado en una ética relacional y performática (Geerts y Carstens, 2019), Seguir estos dos ejes implica  considerar al “Otro” como un ser en devenir que es portador de saberes y experiencias. La investigación se inscribe en una relación en el que los participantes puedan mostrarse como sujetos en devenir en sus relaciones con el aprender y los conocimientos. En la investigación se han realizado  cuatro sesiones intensivas de conversación con cada uno de los 50 participantes, en las que se han puesto en práctica métodos diversos: diálogo con un texto que refleja las visiones de la investigación sobre los jóvenes, realización de un biograma o trayectoria de aprendizaje, diario en el que se recogen situaciones de aprender con sentido y diálogo sobre la narrativa que da cuenta de la trayectoria y ecologías de aprendizaje. Estos métodos que han servido como desencadenantes de reflexión sobre sus momentos, contexturas y experiencias de aprendizaje dentro y fuera de las instituciones educativas, les han posibilitado aportar reflexiones y vivencias de forma oral, textual o multimodal.

La generosidad de sus reflexiones nos ha proporcionado acceso, entre otras muchas dimensiones, al sentido o sinsentido de lo que les ofrece la Universidad, sus formas de afrontar el aprender y sus ideas sobre cómo favorecer una educación universitaria con sentido. Las conversaciones fueron transcritas, ordenadas para facilitar su análisis en una tabla con dos columnas. En la de la derecha se coloca la transcripción  dividida en  extractos (reflejan unidad temática) y éstos en fragmentos (se apuntan cuestiones dentro de los temas);   y en la columna de la derecha hemos situado ideas concretas que se desprenden del fragmento correspondiente, y que se relacionan con  los cuatro ejes del estudio: concepciones, estrategias, tecnologías, contextos relacionados con el aprender/aprendizaje de los jóvenes.

De esta forma de análisis, como forma de diálogo a partir de conceptos, se derivan aportaciones que reclaman pedagogías que se abran a lo que es el aprendizaje real. Pedagogías que puedan ser alimentadas y nutridas por una pragmática y una ética de lo súbitamente posible e inesperado. Tales pedagogías serían entonces pedagogías del evento, pedagogías contra el estado, pedagogías desobedientes, en sus lugares particulares de práctica (Atkinson, 2018, parafraseado).

 
Referencias

Atkinson, D. (2018). Art, disobedience, and ethics: The adventure of pedagogy. Springer/Palgrave Macmillan.

Broennimann, A. (2017). Generation Z Report. Swiss Education Group. Recuperado de https://www.thegeneration-z.com

Erstad, O., & Sefton-Green, J. (Eds.) (2012). Identity, Community, and Learning Lives in the Digital Age. Cambridge University Press.

Geerts, E., & Carstens, D. (2019). Ethico-onto-epistemology. Philosophy today, 63(4), 915-925. DOI: 10.5840/philtoday202019301

Haidt, J., y Lukianoff, G. (2019). La transformación de la mente moderna: Cómo las buenas intenciones y las malas ideas están condenando a una generación al fracaso. Deusto.

Jornet, A., & Erstad, O. (2018). From learning contexts to learning lives: Studying learning (dis)continuities from the perspective of the learners. Digital Education Review, 33, 1-25.

Livingstone, S. (2017).  iGen: why today’s super-connected kids are growing up less rebellious, more tolerant, less happy – and completely unprepared for adulthood, Journal of Children and Media, 12(1), 118-123, doi: 10.1080/17482798.2017.1417091

McCrindle, M., y Wolfinger, E. (2009). ABC of XYZ : Understanding the Global Generations.  UNSW Press.

Nind, M. (2014). What is Inclusive Research? Bloomsbury.

Seemiller, C., y Grace, M. (2016). Generation Z goes to college.  Jossey Bass

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