¿De dónde viene y a dónde va la investigación en tecnologías educativas?

Para dar respuesta a la pregunta que encabeza este artículo, el capítulo “Investigación sobre tecnologías educativas: más allá de los artefactos” (Area, Miño, Rivera-Vargas y Alonso, 2020) publicado en el libro Caminos y derivas para otra investigación educativa y social de la Editorial Octaedro, analiza las tendencias dominantes y las emergentes en la investigación sobre las tecnologías educativas en el contexto de la sociedad digital.

El capítulo comienza presentando un estado del arte sobre los tópicos más comunes de la investigación en tecnologías educativas, difundidos a través de publicaciones internacionales de impacto.


Este apartado deja en evidencia la tensión que existe entre enfoques de investigación centrados en los artefactos y sus efectos en los procesos de enseñanza y en el aprendizaje, frente a otras miradas o enfoques alternativos centrados en las políticas, las subjetividades y las prácticas para construir una sociedad digital inclusiva, democrática y con equidad social.

El capítulo continúa con la presentación de cuatro líneas o tópicos de investigación que responden a este último enfoque. Son los siguientes:

La tecnología educativa, más allá de la educación formal. Esta tendencia contempla  la necesidad de ampliar los focos y los contextos de estudio relacionados con la tecnología educativa. En este sentido, se destaca que se está produciendo un desplazamiento del interés por investigar cómo se utilizan los dispositivos digitales para promover el aprendizaje en contextos escolares y formativos, hacia el interés por comprender el impacto de la tecnología en todos los niveles y dominios del sistema educativo tanto formal como informal (Vadeboncoeur, Kady-Rachid y Moghatader, 2015; Erstad et.al., 2016).

Inclusión digital, igualar oportunidades de acceso y alfabetización. La segunda tendencia aborda la necesidad y  el reto de promover la alfabetización en la cultura y la tecnología digital entre el conjunto de la población. Los discursos y las iniciativas de los distintos actores educativos varían notablemente, por la importancia que otorgan, por un lado, a la dimensión instrumental de la tecnología -cómo usar las herramientas-, y por otro a la dimensión crítica – comprender qué y quién hay detrás de los avances tecnológicos, reflexionar sobre los roles que se favorecen entre los usuarios, tomar conciencia sobre la privacidad e intimidad, aprender a autorregular del uso que se hace de los mismos, etc. (Cobo, 2019).

Políticas públicas de inclusión digital: avances y estancamientos. En este eje se pone de relieve cómo, a partir del uso generalizado de ordenadores y dispositivos móviles con acceso a internet en los procesos de enseñanza y aprendizaje, desde el año 2000 empezaron a implementarse políticas públicas para distribuir dispositivos y recursos tecnológicos en las escuelas. Desde ese momento, han proliferado investigaciones y  estudios dirigidos a analizar y evaluar el impacto de estas políticas (Area, 2011; Sancho y Alonso, 2012). Algunas de estas investigaciones se han planteado como objeto de estudio el impacto a gran escala de estas iniciativas, centrándose en el éxito o fracaso de las mismas (Sancho, Rivera y Miño, 2019). Otras, más allá de lo institucional,  han abordado el análisis de las subjetividades y las prácticas de los agentes educativos.

El sector privado en educación: nuevos actores y alianzas. Finalmente, la cuarta línea surge a raíz del creciente aumento del interés del sector privado en el ámbito de la educación, dada la necesidad de brindar infraestructura y recursos digitales a los centros escolares. Sin embargo, más que medir su impacto, se empiezan a investigar los riesgos y las tensiones que esta proliferación conlleva en dimensiones como la privacidad y el uso de datos (Selwyn, 2016).

El capítulo concluye con algunas reflexiones finales en las que se explicitan algunas posibilidades, pero también limitaciones referidas a la trayectoria, el presente y el futuro de la investigación en tecnologías educativas.

En cuanto a las posibilidades, se destaca cómo en la última década la investigación sobre tecnologías educativas ha incrementado muy notablemente su producción en forma de estudios empíricos y publicaciones, lo que ha aumentado el abanico de tópicos o temáticas de investigación empleándose métodos y técnicas investigadoras de diversa naturaleza. A su vez, se pone de relieve el crecimiento significativo de las fuentes de financiación de proyectos y estudios, junto con la diversificación de formas y estrategias de publicación y difusión de los resultados.

En relación con las limitaciones, se evidencia la carencia de una teoría comprensiva y global que explique cómo interactúa la tecnología en la educación y viceversa. Al respecto, el capítulo plantea que una razón de ello pudiera ser la ausencia de redes y de una cultura de colaboración entre los investigadores de algunos de los campos académicos que tienen como objeto de estudio la tecnología y la educación. En tal sentido, los autores sugieren que deberían desarrollarse más programas de investigación interdisciplinares y compartidos entre tecnólogos, educadores, psicólogos, sociólogos y demás expertos preocupados por esta problemática. Ello nos permitiría  superar la fragmentación actual del conocimiento en tecnologías educativas y construir un saber más racional y holístico desde múltiples perspectivas que dialoguen entre sí.

Referencias bibliográficas

Area, M. (2011). Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas: evidencias y desafíos para las políticas iberoamericanas. Revista Ibero-Americana de Educación, 56, 49-74.

Cobo, C. (2019). Acepto las condiciones: usos y abusos de las tecnologías digitales. Madrid: Fundación Santillana.

Erstad, O., Kumpulainen, K., Mäkitalo, Å., Schrøder, K. C., Pruulmann-Vengerfeldt, P., y Jóhannsdóttir, T. (Eds.). (2016). Learning across contexts in the knowledge society. Nueva York: Springer.

Sancho, J. M., y Alonso, C. (Comp.) (2012). La Fugacidad de las Políticas, la Inercia de las Prácticas. La Educación y las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Barcelona: Octaedro.

Sancho-Gil, J., Rivera-Vargas, P., y Miño-Puigcercos R. (2019). Moving beyond the predictable failure of Ed-Tech initiatives. Learning, Media & Technology, 44(3). doi: https://doi.org/10.1080/17439884.2019.1666873

Selwyn, N. (2016). Is Technology Good for Education? Londres: John Wiley & Sons.

Vadeboncoeur, J.A., Kady-Rachid, H., y Moghtader, B. (2015). Learning In and Across Contexts: Reimagining Education. National Society for the Study of Education, 113(2), 339-358.

 

 

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