La desinformación desde una visión educativa: recursos y herramientas para la alfabetización

El proyecto de investigación «Forge of Destiny: videojuego interactivo para la detección de noticias falsas en la era de la posverdad», desarrollado por el grupo de investigación NODO EDUCATIVO, nos ha permitido profundizar en las relaciones entre desinformación y educación. La principal finalidad de este proyecto es desarrollar un videojuego interactivo para diversas plataformas que permita adquirir y desarrollar aquellas habilidades y conocimientos propios de las competencias del siglo XXI necesarios para la detección y tratamiento de noticias falsas o fake news como medida para la prevención de su proliferación. Es un proyecto financiado por la Fundación COTEC para la Innovación, a través de su Programa de Innovación Abierta (#PIA2019).

La desinformación es un fenómeno complejo que combina evidencias con datos inexactos y que utiliza diversos medios digitales para su divulgación. Existen diferentes términos para definir diferentes características. La «desinformación» consiste en la creación y difusión de información falsa con el fin de generar confusión y perjuicios. La «información inexacta» es una información incierta que se difunde sin intención de engañar o hacer daño. La «información maliciosa» está basada en algunos datos reales que es reinterpretada de manera malintencionada para producir efectos negativos sobre personas, comunidades, organizaciones o países.


La educación es un medio eficaz para luchar contra la desinformación.

Y la multialfabetización es la herramienta que nos permite desarrollar las competencias y habilidades necesarias para formar a una ciudadanía crítica. La «alfabetización mediática» tiene como finalidad formar ciudadanos informados que sean capaces de valorar la información que reciben. La «alfabetización informacional» desarrolla el pensamiento crítico y la elaboración de juicios reflexivos sobre cualquier información. La «alfabetización en noticias» permite conocer cómo se elaboran las noticias y evaluar todos los factores que influyen en su elaboración, difusión y consumo. La «alfabetización en datos» fomenta el conocimiento sobre la información personal que compartimos en nuestra vida digital. Finalmente, la «alfabetización digital» incluye todo el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes necesarios como usuarios y creadores de dispositivos y contenidos digitales.

Atribución: Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Una Revisión Sistemática de la Literatura ha sido la metodología que hemos utilizado para conocer, entre otras cosas, cuáles son los enfoques pedagógicos con relación al uso de las alfabetizaciones múltiples ante el problema de la desinformación y qué herramientas didácticas se identifican en los estudios con relación a la alfabetización para superar las noticias falsas.

Los resultados nos permiten reconocer tres enfoques pedagógicos ante el fenómeno de la desinformación. En primer lugar, las estrategias competenciales, es decir, el diseño de acciones formativas dirigidas hacia el pensamiento crítico (habilidades cognitivas que exigen mente abierta y seleccionar información de calidad); la lectura lateral (estrategia para decidir hacia dónde dirigir búsquedas en fuentes digitales); la indagación (métodos activos de enseñanza-aprendizaje basados en la investigación) y el aprendizaje basado en juegos (dimensión lúdica mediante newsgames). En segundo lugar, un enfoque centrado en los contenidos que incluye la evaluación de noticias, la producción de noticias y la co-construcción de conocimientos, donde la Wikipedia es utilzada como modelo para una elaboración rigurosa de la información. En tercer lugar, la educación para la ciudadanía mediante la educación cívica (reflexión sobre los sesgos ideológicos y su impacto en la democracia), el «efecto vacuna» que considera la desinformación como una «pandemia sociocultural) que requiere prevención y la atención a la ciudadanía vulnerable que, por diferentes motivos, puede aceptar más fácilmente la desinformación.

Con relación a las herramientas y recursos educativos utilizados para combatir la desinformación, se han identificado tres categorías. La primera incluye diferentes instrumentos de evaluación: listas de control para valorar recursos educativos, evaluación de las fuentes de las noticias, herramientas para la detección de noticias falsas y cuestionarios para evaluar comportamientos y actitudes hacia la desinformación. La segunda recoge diversos diseños curriculares: marcos competenciales y métodos de enseñanza. Y, el tercero, incluye recursos educativos tales como repositorios y plataformas educativas o videojuegos.

En conclusión, una visión educativa de la desinformación implica que los profesionales de la educación desarrollen un enfoque didáctico que promueva el pensamiento crítico, implique a los ciudadanos en la creación de información y fomente actitudes cívicas. Para ello es imprescindible que la formación del profesorado desarrolle la competencia digital con especial atención hacia la alfabetización mediática e informacional.

Atribución: Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

 Autoría

Jesús Valverde Berrocoso
Universidad de Extremadura
Nodo Educativo

 

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. noviembre 10, 2021

    […] Los resultados nos permiten reconocer tres enfoques pedagógicos ante el fenómeno de la desinformación. En primer lugar, las estrategias competenciales, es decir, el diseño de acciones formativas dirigidas hacia el pensamiento crítico (habilidades cognitivas que exigen mente abierta y seleccionar…  […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.