De como la IA nos guía hacia la desprofesionalización mediante la cesión cognitiva. Un caso de búsqueda de información sobre la relación entre adolescentes e influencers
Poco se ha hablado, sin embargo, de cómo las universidades han propiciado, con su falta de políticas educativas sobre la IA, una situación que propicia las corrientes aceleracionistas que plantean que la IA nos traerá un sinfín de beneficios relacionados con la innovación, la creatividad, la rapidez, la individualización de nuestra enseñanza y de nuestra investigación (Fano y Fueyo, 2025).
Tampoco están siendo muy populares las narrativas sobre la cesión y la externalización cognitiva que, con estudios bastante serios, las explican como procesos acumulativos por los que se demuestra que cada vez que la IA nos sustituye en tareas como: analizar, sintetizar, argumentar, tomar decisiones, evaluar éticamente, o construir juicio profesional las personas (estudiantes o docentes) perdemos oportunidades de desarrollar las propias capacidades cognitivas (Gerlich, 2025; Kosmyna et al., 2025; Lee et al., 2025; Choudhuri et al., 2026; Favero et al., 2026). Esto produce lo que Watts (2025) ha denominado “deuda cognitiva”, entendida como un déficit acumulativo en pensamiento crítico, razonamiento ético y juicio profesional debido a la externalización de tareas cognitivas y a sesgos derivados de la automatización. No entraremos a profundizar en estos conceptos, pero invitamos vivamente a nuestros lectores y lectoras a familiarizarse con ellos (Watts, 2025; Fano y Fueyo, 2025). Lo que si haremos en este texto es ejemplificarlos narrando una experiencia propia ocurrida al tratar de contrastar los efectos que produce la IA cuando la usamos para inspirar y guiar nuestras búsquedas de información sobre temas académicos.
Lo que aquí se narra ocurre cuando en el mes de mayo nos encontrábamos realizando un texto divulgativo sobre la relación entre influencers y la adolescencia para la revista “Pa que nos escuchen” producida por los grupos de participación juvenil de la comunidad asturiana. Una tarea, como bien se sabe, poco valorada por la academia pero que nosotras consideramos muy retadora y de gran interés y para la que decidimos hacer una primera consulta a la versión de pago Plus de ChatGPT poniéndolo a prueba con el siguiente prompt: “Genera un texto corto sobre el papel que tienen los influencers en relación con la vida de las y los adolescentes, aportando datos de influencias negativas y positivas. El texto tiene que tener alguna referencia a estudios de los últimos años con algunos datos estadísticos. El texto está dirigido a adolescentes por lo que tiene que tener un estilo divulgativo y atractivo para ellos/as. Incluye al final referencias APA a tres estudios que sean relevantes sobre el tema”.

Nuestra primera observación del resultado aportado por el modelo de lenguaje nos sitúa ante un texto bastante ecléctico y con pocos datos relevantes y concretos sobre el tema procedentes de informes solventes, entre los que nos llama la atención que no se incluya el reciente estudio de UNICEF “Infancia, adolescencia y bienestar digital: Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social”, uno de los que trabaja con la muestra posiblemente más amplia y representativa de las utilizadas en nuestro país y con datos también representativos para cada comunidad autónoma. Ante este déficit, le pedimos a la “herramienta” que haga una búsqueda que incluya dicho informe y nos de datos relevantes del mismo para la temática sobre la que queremos escribir. Para nuestra sorpresa nos da toda una serie de datos que, realmente, no aterrizan en los sustantivos que el informe contiene sobre la temática influencer y que son en concreto que “en la página 24 dice: El 79,6% sigue a alguna persona influyente en Internet (influencer, youtuber, tiktoker, streamer o gamer); un 18,9% se muestra convencida o convencido de poder llegar a convertirse en ello, y el 6,6% dice estar dedicándole tiempo a intentar conseguirlo (significativamente más los chicos)”. Cuando le decimos al Chatgpt que contraste esta información, nos contesta de forma condescendiente, admitiendo que efectivamente estamos en lo cierto y nos devuelve amablemente los datos que nosotras mismas ya le hemos identificado.
En la siguiente aproximación le pedimos que nos defina «qué es un influencer, para que lo pueda entender una persona adolescente» y observamos que deja fuera de la definición algo que nos parece sustantivo y que le pedimos que revise y es “el hecho de que los y las influencers se lucran con sus actividades de influencia recibiendo dinero de empresas”. Nuevamente nos responde de forma complaciente y nos completa la definición con el matiz que le pedimos, pero que no figuraba en absoluto en ninguna de sus respuestas iniciales.
Finalmente vamos a la que consideramos su más evidente invisibilización con respecto a uno de los roles que más negativos que tienen muchas de las y los influencers en relación con la adolescencia y, en ese sentido, le pedimos que nos busque “información contrastada sobre la relación entre ciertos influencers y el acceso al porno de los menores, al juego, a la machosfera, o a espacios como OnlyFans, las Pools y Hot Tubs en Twitch». Cual sería nuestra sorpresa al recibir la siguiente respuesta.

Fuente: captura de pantalla de respuesta ofrecida por ChatGPT 5.5 Thinking, el 22 de Mayo de 2026
A partir de ahí, ante nuestras protestas por su falta de rigor y de ajuste en sus respuestas, el modelo se dedica a generar una serie de nuevas respuestas disuasorias, claramente orientadas a sacarnos del camino en el que estábamos y con un marcado matiz sicofante. Solo logramos sortear sus continuos intentos en desviarnos de nuestro objeto de interés gracias a nuestro firme empeño de obtener datos contrastados, que nos consta que existen sobre todas esas cuestiones porque, entre otras cosas, los hemos generado también investigando nosotras misma sobre estos temas (Borge Fernández y Fueyo Gutiérrez, 2023). Finalmente acaba admitiendo: “las evidencias disponibles permiten afirmar también que ciertos influencers, streamers y creadores digitales pueden funcionar como pasarelas de entrada culturales, comerciales y algorítmicas hacia la machosfera, el juego online, la pornografía, la sexualización de la imagen y plataformas como OnlyFans. No lo hacen con invitaciones explícitas, pero sí mediante procesos de normalización, publicidad encubierta y monetización de la atención adolescente”.
Hemos experimentado, en primera persona, los efectos de un chatbot diseñado no para la construcción de conocimiento o el aprendizaje, sino para la maximización del engagement clientelar, un «Dark Pattern Design» algorítmico altamente sicofante y con evidentes sesgos corporativos y de entrenamiento.
Este ejemplo, representativo de numerosas interacciones académicas que están sucediendo a través de estas herramientas todos los días, puede ayudarnos a ilustrar bien cómo se iniciaría la génesis de nuestra “deuda cognitiva” si no fuésemos investigadoras avezadas y estuviésemos acercándonos por primera vez al tema o bien si fuésemos estudiantes de grado preparando uno de esos trabajos temáticos que en ocasiones les solicitamos y en los que ya hemos incluso admitido que pueden usar al “Chati”, como muchos lo denominan, como “inspiración inicial”.
¿Qué probabilidades hay de que en esas otras situaciones hubiésemos sido capaces de detectar la poca calidad de la información ofrecida o los abiertos intentos de llevarnos a construirnos una imagen totalmente acrítica y descontextualizada de la realidad que viven los adolescentes en sus interacciones con el “mundo influencer”? La deuda cognitiva que lleva a la desprofesionalización se va generando en miles de situaciones como estas que se dan en nuestras aulas o en los procesos que realizamos en la búsqueda de información para nuestras investigaciones, en unos casos por acción y en otros por omisión.
Este artículo está vinculado al proyecto «Investigación participativa en laboratorios juveniles de ciudadanía global (GlobaLabs)» PID2023-146088OB-C32 financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER/UE
Bibliografía
Borge Fernández, P., & Fueyo Gutiérrez, M. A. (2023). “Influencers”, sexualidad y alumnado de Educación Primaria: las redes sociales como pasarelas de acceso a la pornografía. En M. C. Romero García y O. Buzón García (Eds.), En digital: experiencias y reflexiones para el uso de la tecnología en educación (pp. 253–262). Dykinson. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=918254
Fano Méndez, S., y Fueyo Gutiérrez, M. A. (2025). Aceleracionismo, seguridad de la IA y educación: Los discursos tecnocapitalistas sobre alineamiento de la IA y sus implicaciones educativas. Revista Española de Educación Comparada, (48), 354-379. https://doi.org/10.5944/reec.48.2025.45369
Favero, L., Pérez-Ortiz, J. A., Käser, T., y Oliver, N. (2026). AI in education beyond learning outcomes: Cognition, agency, emotion, and ethics. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2602.04598
Gerlich, M. (2025). AI tools in society: Impacts on cognitive offloading and the future of critical thinking. Societies, 15(1), 6. https://doi.org/10.3390/soc15010006
Kosmyna, N., Hauptmann, E., Yuan, Y. T., Situ, J., Liao, X.-H., Beresnitzky, A. V., Braunstein, I., y Maes, P. (2025). Your Brain on ChatGPT: Accumulation of cognitive debt when using an AI assistant for essay writing task. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2506.08872
Lee, H.-P., Sarkar, A., Tankelevitch, L., Drosos, I., Rintel, S., Banks, R., y Wilson, N. (2025). The impact of generative AI on critical thinking: Self-reported reductions in cognitive effort and confidence effects from a survey of knowledge workers. En Proceedings of the 2025 CHI Conference on Human Factors in Computing Systems (CHI ’25) (pp. 1-23). Association for Computing Machinery. https://doi.org/10.1145/3706598.3713778
Robert, J. (2026). The impact of AI on work in higher education. EDUCAUSE. https://www.educause.edu/research/2026/the-impact-of-ai-on-work-in-higher-education
UNICEF España, Universidad de Santiago de Compostela, Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática, & Red.es. (2025). Infancia, adolescencia y bienestar digital: Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social. Resultados alumnado. UNICEF España.
Watts, K. J. (2025). Paying the cognitive debt: An experiential learning framework for integrating AI in social work education. Education Sciences, 15(10), 1304. https://doi.org/10.3390/educsci15101304
Zawacki-Richter, O., Marín, V. I., Bond, M., y Gouverneur, F. (2019). Systematic review of research on artificial intelligence applications in higher education – where are the educators? International Journal of Educational Technology in Higher Education, 16, Artículo 39. https://doi.org/10.1186/s41239-019-0171-0
Zhao, Z., Wang, Y., Stuart, T., de Vaan, M., Ginsparg, P., y Yin, Y. (2026). LLM hallucinations in the wild: Large-scale evidence from non-existent citations. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2605.07723

Autoría:
Aquilina Fueyo Gutiérrez (mafueyo@uniovi.es)
Santiago Fano Méndez (fanosantiago@uniovi.es)
Grupo IETIC-EVEA
https://www.unioviedo.es/grupoetic/



